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Como colocar suelos de corcho


Su bajo coste, sencillo mantenimiento, baja conductividad térmica -que hace que no se enfríe en exceso- y su resistencia al paso del tiempo y al desgaste convierten al corcho en un material muy apropiado para colocar en el suelo como pavimento. Se puede instalar en losetas de diferentes tamaños, colores y texturas, las cuales no se deformarán con facilidad, ni siquiera con el peso de los muebles o los golpes.

Preparar la superficie
Para conseguir una buena adherencia, es indispensable que el suelo donde se colocará el corcho esté limpio de polvo y suciedad. También debe estar nivelado, ya que el corcho se adaptará al relieve del suelo.

La zona donde se colocará el pavimento de corcho debe estar libre de revestimientos pegados al suelo, como moquetas y baldosas de plástico, linóleo o vinilo. Una vez eliminados estos, se debe lijar el suelo con una pulidora o una lijadora excéntrica para que el acabado sea muy fino y no queden estrías ni arañazos. Por último, hay que limpiar y aspirar la zona.

En caso de que se detecten grietas, se deberán tapar con una masilla. Si las hendiduras son pequeñas, habrá que hacerlas más grandes para cubrirlas con abundante material, ya que en caso contrario la masilla se desprendería con el tiempo. Una vez seca, se debe lijar y limpiar el suelo.

Otro aspecto destacado es la permeabilidad del suelo, ya que éste no debe ser muy poroso. Para comprobarlo, basta con verter sobre el mismo una gota de agua: si "desaparece" en unos tres minutos, será necesario extender una capa de imprimación sobre el pavimento, que mejorará la adherencia.

Si el corcho se coloca sobre un suelo de parquet, primero habrá que desengrasar y eliminar el barniz de la madera para facilitar la adherencia de las láminas de corcho.

Cuando el suelo no está nivelado, hay que extender sobre éste una pasta niveladora. Por lo general, basta con aplicar una capa, pero si el mal estado de la superficie lo requiere, se podrá dar una segunda mano siempre que no se superen los cinco centímetros de altura. A continuación, se deja endurecer entre 24 y 48 horas.

Cómo colocar las losetas de corcho

Para que las baldosas de corcho queden bien colocadas, es necesario marcar el trazado donde se ubicarán las mismas. Dado que las paredes no siempre están rectas, se colocará primero la segunda fila de losetas. Por ello, con la ayuda de un cordel para marcar, se trazará la primera línea a unos 25 centímetros de la pared. Esta medida puede oscilar en función del tamaño de las baldosas.
A continuación, se aplica la cola con rodillo de pelo corto. Para los bordes y las esquinas se puede utilizar un pincel plano. Después se encola la parte inferior de las losetas de la primera fila y se colocan hacia arriba, hasta que la cola se haya secado al tacto. Mientras se seca este grupo, se puede encolar la siguiente fila.
Tras instalar la primera loseta, en la marca de la cuerda, se continúa con la segunda junto al borde de ésta. Para asentarla, se debe dar un ligero golpe con un mazo.
Una vez fijadas las dos primeras filas, se coloca la fila pegada a la pared. Para ello, hay que tomar la medida y cortar las baldosas. Si hay alguna columna u otro obstáculo, se dará forma a la baldosa. Después de encolar y pegar, se continúa el trabajo en el resto de la habitación.
Cuando todo el suelo esté colocado, se debe aplicar una gruesa capa de barniz de poliuretano en sentido longitudinal. Pasadas entre tres y seis horas, el barniz estará seco y se podrá aplicar una segunda capa, en este caso, de forma cruzada. Cuando se haya secado, se aplicará una tercera capa, que deberá secar durante unas diez horas.
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